En el marco de la 1º Bienal de Arte: "Lenguajes de inclusión", trabajé bajo la consigna
"La Sensualidad no tiene peso ni edad".
Intervención participativa<
Invité al público a intervenir la obra con el propósito de visibilizar la obesidad como una de las tantas formas de intolerancia y exclusión social.
La propuesta buscó generar conciencia a través de la participación activa, invitando al espectador a involucrarse con el tema desde la experiencia.
Durante la intervención se entregó un manifiesto sobre la obesidad, y junto a la pieza central se exhibieron otras tres obras que ampliaban la reflexión sobre el cuerpo, la mirada social y la aceptación.
Memoria conceptual
El objetivo de la obra es generar conciencia sobre las dificultades y prejuicios que enfrentan las personas con obesidad extrema.
Esta problemática no solo involucra la salud física, sino también la mirada social que las margina.
La persona obesa suele ser percibida como una molestia: incomoda si ocupa parte del asiento contiguo, si impide el paso en un espacio estrecho, o si el mobiliario —asientos, camillas o ascensores— no está pensado para soportar su peso.
Detrás de esas situaciones cotidianas se esconde una intolerancia silenciosa, una falta de empatía que convierte al cuerpo distinto en un cuerpo rechazado.
La obra busca poner en evidencia ese rechazo, invitar a mirarlo de frente y a reconocerlo como una forma más de exclusión social.
Manifiesto
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Instructivo
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Programa
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Intervención de la obra
Obras Expuestas
